Descripción
Fragmento del Libro:
Llovía, y se esperaba la entrada de un ciclón en la mayor de las Antillas; pero él no paraba, y nadie le haría cambiar su plan en Cuba. Luis miraba a través de los cristales oscuros de su auto, mientras avanzaba por las calles demacradas de la Habana Vieja y veía aquel pueblo mestizo y bello caminar debajo del aguacero hacia algún lugar con algún propósito no claro. Aquellas mujeres voluptuosas corrían debajo del agua y reían. El mestizaje entre los españoles y los negros traídos de África originó esas mujeres blancas, mestizas y negras con los glúteos y senos macizos, buenas cocineras, profesionales altamente capacitadas, amas de casa, honestas y pícaras de naturaleza.
